Por qué la tarjeta de sellos no funciona en una floristería
Un sello por visita da por hecho que las compras son parecidas. En una floristería no se parece nada: una planta de 8 euros el martes, un ramo de boda de 120 euros el sábado. Sellar las dos igual castiga al ticket grande y premia al pequeño.
A eso se suma el ritmo: no se compran flores todas las semanas. Entre dos ocasiones, la tarjeta de cartón tiene tiempo de sobra para perderse, y el cliente vuelve a empezar sin decir nada.
La tarjeta de puntos resuelve ambos problemas a la vez: es proporcional al importe y vive en el móvil, esperando tranquilamente la próxima ocasión.
El programa de puntos, configurado de forma sencilla
Fijas una regla de conversión, por ejemplo 1 euro gastado = 1 punto. El escáner calcula solo a partir del importe, sin que tengas que hacer cuentas de cabeza.
- El importe introducido en caja se convierte en puntos, automáticamente.
- La entrada manual sigue disponible si prefieres mantener el control.
- Pueden convivir varias recompensas con umbrales distintos.
Elegir una recompensa que tenga sentido en tienda
El reflejo natural es el vale de descuento: 10 euros a los 100 puntos, por ejemplo. Se entiende, no bloquea tu margen en un producto concreto y el cliente elige lo que le gusta.
También puedes regalar un producto que te represente: un ramo de temporada, una planta de interior, un jarrón. Mantén un umbral alcanzable en tres o cuatro compras, o la recompensa se vuelve teórica.
Las ocasiones que hacen volver
Tu oficio lo marcan las fechas: cumpleaños, Día de la Madre, San Valentín, Todos los Santos. Ahí se juega la facturación, y ahí un recordatorio bien puesto lo cambia todo.
Fidzi guarda la fecha de nacimiento si el cliente la indica, y te permite enviar una campaña de email a ese segmento, con un cupón incluido. Mejor unos días antes, no el mismo día: las flores se regalan con antelación.
El gesto en la tienda
El cliente escanea una vez el código QR junto a la caja: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet con un toque, sin crear cuenta ni instalar ninguna aplicación.
- En cada compra escaneas su tarjeta e introduces el importe.
- Los puntos se suman y la tarjeta se actualiza a distancia, en su móvil.
- Al alcanzar el umbral aparece la recompensa: solo tienes que entregarla.
Anunciar tus novedades sin enviar un email
El dorso de la tarjeta es tu espacio: han llegado las peonías, taller de composición el sábado, apertura especial. Publicas un aviso y aparece en todas las tarjetas de tus clientes.
Es más suave que un email y más visible que un cartel en el escaparate: la información llega al móvil, donde el cliente ya está mirando.
Puesta en marcha y seguimiento
Cuenta con una hora escasa: crear el programa, elegir colores y logotipo, fijar la recompensa, imprimir el QR. Sin comprar material, basta con tu móvil o tu tableta.
Después, el panel te dice lo que el cartón nunca dijo: quién vuelve, con qué frecuencia, cuál es el ticket medio y quién hace tiempo que no pasa.