Compras frecuentes, tickets muy distintos
Una frutería ve las mismas caras varias veces por semana, pero nunca por el mismo importe. Tres tomates y un manojo de rábanos un martes, la compra entera el sábado por la mañana: dos clientes muy distintos, y resulta que son el mismo.
La tarjeta de sellos pone a los dos al mismo nivel. Quien hace toda su compra contigo se siente perjudicado, y tiene razón.
Los puntos según el importe devuelven la justicia al programa: cada euro cuenta, sea cual sea el tamaño de la cesta.
Ajustar la conversión sin complicarse
Basta una regla simple: 1 euro gastado = 1 punto. Introduces el importe en caja, Fidzi convierte solo, y el cliente ve subir su contador.
- El cálculo se hace automáticamente a partir del importe de la cesta.
- La entrada manual sigue disponible si prefieres redondear tú.
- Puedes crear varias recompensas con umbrales distintos.
La recompensa que habla a tus clientes
Una cesta de temporada de regalo al alcanzar el umbral funciona muy bien: es tu oficio, luce tus productos y el coste está controlado porque la compones tú.
Un vale de descuento también sirve, sobre todo si tus clientes tienen hábitos muy distintos. Busca un umbral alcanzable en tres o cuatro semanas de compra: en una frutería el ritmo es rápido y la recompensa debe seguirlo.
El gesto en caja, incluso el sábado por la mañana
La cola avanza rápido y nadie quiere buscar un cartón. El cliente enseña el móvil, escaneas, introduces el importe: lo que tarda en darse el cambio.
- Sin material que comprar: basta con tu móvil o tu tableta.
- El alta se hace una vez, escaneando el QR del mostrador.
- Si el cliente ha olvidado el móvil, encuentras su tarjeta por su nombre.
Anunciar la llegada de producto y la temporada
Las primeras fresas, los espárragos, las setas: tu comercio vive al ritmo de las estaciones y a tus clientes les gusta saberlo. Un aviso publicado al dorso de todas las tarjetas avisa a todo el mundo de golpe.
Es inmediato y sin esfuerzo: ninguna lista de correo que mantener, ningún cartel que rehacer. Para un evento mayor, sigue disponible la campaña de email con cupón.
Lo que aprendes sobre tus habituales
El panel distingue por fin al cliente de paso del que hace la compra semanal contigo. Ves el ticket medio, la frecuencia de visita y cuántas recompensas se han entregado.
También ves quién hace tiempo que no vuelve. En un comercio de barrio, un habitual que desaparece suele ser una mudanza o un competidor: mejor saberlo enseguida.
Puesta en marcha
Basta una hora tranquila: crear el programa, ajustar la conversión en puntos, elegir la recompensa, imprimir el QR y ponerlo junto a la balanza o la caja.
Tus primeros clientes se dan de alta el mismo día. El equipo solo tiene un gesto que recordar: escanear e introducir el importe.