La tarjeta de sellos de cartón ya cumplió
Una panadería que sella tarjetas reparte cientos de cartones al año. La historia es siempre la misma: el cliente la pierde, la deja en otra chaqueta, la mete en la lavadora. En caja se saca una tarjeta nueva y el contador vuelve a cero.
El coste es doble: la reimpresión constante por un lado, y por otro una fidelidad que nadie mide. ¿Cuántos clientes vuelven cada semana? ¿Cuántas tarjetas llenas duermen en los bolsillos? Con el cartón, imposible saberlo.
Con Fidzi, la tarjeta vive en Apple Wallet o Google Wallet. No se pierde, se actualiza sola en cada visita, y por fin sabes quién vuelve y con qué frecuencia.
Qué programa elegir para una panadería
El buen programa es el que tu equipo aplica sin pensar, incluso a las 7:30 con la cola hasta la puerta. Fidzi ofrece tres formas de sellar:
- Un sello por visita: lo más sencillo, sea cual sea la cesta.
- Un sello por producto comprado: «la 10.ª baguette de regalo», claro y motivador.
- Un sello por tramo de gasto (por ejemplo cada 5 euros): útil cuando las cestas varían mucho.
El umbral y la recompensa adecuados
Mantente alcanzable: un umbral de 8 a 12 sellos para una recompensa que gusta sin hundir el margen - una baguette, un bollo, un café. Demasiado alto desanima; demasiado bajo no crea hábito.
También puedes crear varias recompensas con umbrales distintos: un cruasán a los 6 sellos, un brioche a los 12. Cada una lleva el nombre que quieras, y el cliente siempre ve lo que le espera.
Cómo funciona en el mostrador
El gesto cabe en el tiempo de devolver el cambio: el cliente muestra su tarjeta, escaneas, el sello se añade. Nada que instalar para el cliente, ningún aparato que comprar: tu móvil o tu tableta basta.
- El cliente escanea el QR de la caja una sola vez para crear su tarjeta.
- En cada visita, un sello se añade desde tu pantalla, incluso en hora punta.
- ¿Cliente sin móvil encima? Busca su tarjeta por su nombre y sella igual.
Una tarjeta de sellos de verdad, visible en el móvil
La tarjeta Fidzi no es un simple contador: las casillas se llenan visualmente en el móvil, como en el cartón de antes, con tu logo como sello. El cliente ve su progreso de un vistazo.
Con cada sello, una notificación discreta aparece en la pantalla de bloqueo: tu panadería vuelve a la mente del cliente en el momento justo, sin email ni spam. En el dorso encuentra sus recompensas, sus cupones y tu nota del momento.
Montar la tarjeta en una mañana
Creas tu programa (nombre, colores, logo, recompensas) en unos minutos, imprimes el código QR y lo pones en la caja. Los primeros clientes se apuntan esa misma mañana escaneándolo.
Configuramos juntos lo que importa: el modo de sello, los umbrales, la recompensa. Después el equipo solo recuerda un gesto: escanear, sellar.
Medir que funciona
El panel muestra lo que el cartón nunca dirá: cuántos clientes inscritos, cuántos vuelven, cuántas recompensas entregadas, qué tarjetas están a punto de llenarse.
También detectas a los clientes que llevan tiempo sin volver y les envías un mensaje en unos clics - un detalle, una novedad, un cupón. Esa es la diferencia entre sellar y fidelizar.