Ticket alto y visitas espaciadas: la trampa del sello
En una vinoteca, una tarjeta de diez sellos puede tardar un año en llenarse. Nadie sigue motivado tanto tiempo, y la recompensa acaba por no significar nada.
Hay un segundo problema: un cliente que compra una botella de 9 euros y otro que se lleva una caja de 200 euros consiguen el mismo sello. El entendido que más gasta es el menos recompensado.
Los puntos según el importe resuelven ambas cosas: el avance se ve desde la primera compra y es proporcional a lo que el cliente gasta de verdad.
Ajustar los puntos para una vinoteca
Una conversión simple, del tipo 1 euro = 1 punto, se entiende al instante. El escáner calcula a partir del importe, sin que tengas que hacer una regla de tres en el mostrador.
- Los puntos siguen el importe: una buena botella cuenta por su valor.
- Pueden convivir varias recompensas con umbrales distintos.
- La entrada manual sigue disponible para los casos particulares.
Qué recompensa encaja con un cliente entendido
La botella de regalo sigue siendo la referencia, siempre que elijas un vino que defiendas: el que te gusta recomendar, no un resto de stock. También es una ocasión para hacer descubrir algo.
El descuento por fidelidad funciona bien con tickets altos, y una plaza en una cata es una recompensa de bajo coste y alto valor percibido. Nada impide ofrecer las tres con umbrales distintos.
Los niveles para tus clientes habituales
Una vinoteca suele tener unos pocos clientes que hacen buena parte de la facturación. Los niveles les dan un estatus: superado el acumulado que fijes, el cliente sube de nivel, con una ventaja que describes tú.
Subir de nivel puede asignar automáticamente un cupón - un descuento, una botella, una invitación. El estatus se ve en la tarjeta, en el móvil del cliente.
Catas y novedades, anunciadas en la tarjeta
Es probablemente el uso más útil para una vinoteca: el dorso de la tarjeta se convierte en tu canal de avisos. Cata el sábado, llegada de novedades, feria del vino, horarios de fiestas.
Publicas un aviso y aparece en todas las tarjetas de tus clientes, con una notificación discreta. Para un evento importante, sigue disponible la campaña de email con cupón.
El gesto en el mostrador
El cliente escanea una vez el QR del mostrador: su tarjeta se añade a Apple Wallet o Google Wallet, sin crear cuenta. Después, cada compra son un escaneo y un importe.
- Sin material: basta con tu móvil o tu tableta.
- La tarjeta se actualiza a distancia, en el móvil del cliente.
- Si no lleva el móvil encima, encuentras su tarjeta por su nombre.
Puesta en marcha y seguimiento
Cuenta con una hora: crear el programa, ajustar la conversión, definir recompensas y niveles, imprimir el QR. También podemos hacerlo juntos en una demo.
Después, el panel te da lo que un cuaderno nunca dio: ticket medio, frecuencia de visitas y clientes que llevan mucho sin volver y a los que un mensaje bien puesto puede recuperar.